¿Cómo afectan los dulces a la salud dental de los niños?

¿Cómo afectan los dulces a la salud dental de los niños?

Los dulces y caramelos siempre han sido, y continuarán siendo, una de las mayores debilidades de los niños pequeños, y de algunos adultos también. Hoy hablaremos de los dulces y la salud dental. Es bien sabido que una de las claves para lograr mantener una buena higiene bucal es mantener una buena alimentación y limitar el consumo de dulces y azúcares, entre muchas otras.

Sin embargo, continuamente surgen dudas relacionadas con padecimientos dentales y su relación con el consumo excesivo de dulces. ¿De qué forma los dulces afectan y dañan a los dientes? ¿Por qué parece que afectan especialmente a los niños? Pero sobre todo, ¿existe algún equilibrio en el consumo de dulces para mantener a los niños felices sin afectar su salud bucal?

Dulces y salud dental

La respuesta a la pregunta – ¿por qué los dulces y azúcares son dañinos para los dientes? – es muy fácil de explicar: las múltiples capas de bacterias que habitan en nuestra boca de manera natural procesan el azúcar y la convierten en ácido. Estos ácidos son agresivos, pues debilitan el esmalte y los hace más propensos al desarrollo de caries. En este sentido, el consumo continuo de dulces podría generar un debilitamiento en los dientes y el desarrollo de caries.

¿Los dulces afectan más los dientes de los niños?

Es más común que los niños desarrollen caries relacionadas con los dulces simplemente porque su consumo es considerablemente mayor. Como mencionamos anteriormente, los dulces son la debilidad de cualquier niño. Por otro lado, es más probable que un niño no tenga un aseo bucal correcto porque apenas está en  proceso de aprender y entender su importancia. Es decir, no tienen la misma conciencia y responsabilidad que un adulto para cepillar sus dientes después de cada comida.

¿Cómo encontrar un buen balance en el consumo de dulces?

Es prácticamente imposible evitar que los niños coman dulces, pero existen algunas formas de evitar las caries. Alejarse de dulces duros, chiclosos y de fácil adherencia a los dientes es una buena estrategia, pues estos dulces se consideran de larga exposición al azúcar. Evitar los azúcares refinados en la medida de lo posible es otra buena opción.

Finalmente, resulta crucial que los padres realicen una buena tarea inculcando la importancia de la higiene y salud bucal en sus hijos. Esto implica enseñarles a realizar un cepillado correcto, evitar el consumo excesivo de golosinas, y visitas periódicas con la Odontopediatra para prevención y limpieza general. Visítanos y conoce a nuestros dentistas especialistas en niños.