La salud bucal en la adolescencia

La salud bucal en la adolescencia

Factores de riesgo, tratamiento y recomendaciones

La palabra «adolescencia» deriva del latín «adolecer», que significa crecer y desarrollarse hacia la madurez. Es un lapso que va desde los 10 hasta los 20 años en el que existen variaciones sociales e individuales, según la Organización Mundial de la Salud. Se trata de una etapa relevante en la vida en la que se empieza a definir la personalidad e identidad, así como el rol en la sociedad. La adolescencia debe entenderse como una etapa de crisis personal en el desarrollo, donde se presentan cambios biológicos, psicológicos y emocionales. Por ejemplo, la preocupación por la apariencia, la ropa y el cambio de intereses.

¿Qué pasa con el cuidado bucal en esta etapa?

La literatura especializada nos indica que, en esta etapa, los adolescentes tienden a descuidar sus hábitos de higiene bucal. Por lo tanto, aumenta la incidencia de caries y gingivitis. Asimismo, los periodos de ayuno, la ingesta de golosinas, refrescos y bebidas energizantes son factores relacionados con el origen de enfermedades bucales. Existen también otros factores que rompen el equilibrio de la salud bucal. Por ejemplo, desajustes hormonales y cambios emocionales, perforaciones y adicciones.

Específicamente, el tabaquismo, alcoholismo y drogadicción generan irritación constante en los tejidos blandos de la boca. Esto, con el paso del tiempo, provoca que algunas partes se endurezcan (queratinización). Además, la lengua puede fisurarse, haciéndose extremadamente sensible o impidiendo que se disfruten los sabores. Adicionalmente, estas adicciones dejan la boca seca, lo que resulta en un bajo PH, que a su vez lleva a infecciones, gingivitis y hasta cáncer bucal.

Por otro lado, las perforaciones en el área de la boca pueden ocasionar irritación en las encías, erosión o desgaste en la superficie de los dientes e infecciones locales o generalizadas (sépsis). Por último, otros factores que afectan la salud bucal son los traumatismos derivados de lesiones deportivas, riñas o accidentes. Estos conducen a lesiones en la región facial, fractura de maxilares y fractura o pérdida de dientes.

¿Cómo ayudar a tus hijos adolescentes a mantener una buena salud bucal?

En la actualidad, la odontología está encaminada a educar al paciente, y con ello, prevenir las afecciones bucales y generales. La prevención y la comunicación son las palabras clave en la atención bucal del paciente adolescente. Lo ideal es que desde se instauren hábitos de salud e higiene que estén tan arraigados, que sean difíciles de modificar.

Si no fue o es así, no es tarde para remediarlo. La constancia en las visitas al odontólogo puede hacer la diferencia. Mientras que, en casa, las recomendaciones a seguir son:

  • Usar un cepillo de dientes adecuado a la edad
  • Usar pasta o crema dental con flúor
  • Utilizar protectores bucales en caso de practicar algún deporte de contacto
  • Si existe la inquietud de realizarse una perforación en el área bucal, no desaprobarlo de inmediato. En cambio, comenta las posibles complicaciones y acérquense a un especialista
  • Si se detectan problemas como tabaquismo, alcoholismo y drogadicción, búsquen ayuda profesional

Por último, como madre o padre, recuerda que la adolescencia es una etapa en la que tu hijo necesita tu apoyo con límites y amor.

Mal aliento: a qué se debe y cómo evitarlo

Mal aliento: a qué se debe y cómo evitarlo

El mal aliento, también llamado halitosis, es una de las problemáticas de salud bucal más comunes en el mundo. De hecho, estudios calculan que por lo menos el 40 % de la población lo ha padecido al menos una vez en su vida. El mal olor en la boca puede ocurrir por diversas razones. Sin embargo, también puede ser prevenido y tratado fácilmente.

La halitosis puede aparecer por diferentes causas, entre las que destacan la alimentación, enfermedades dentales y gastrointestinales, así como los malos hábitos de higiene bucal. Asimismo, que el mal aliento sea por ingesta de tabaco y bebidas alcohólicas, sequedad bucal severa o enfermedades sistémicas como el cáncer, la diabetes o los trastornos hepáticos.

Hoy en día tenemos una gran cantidad de alternativas para tratar el mal aliento al alcance de nuestras manos. Por ejemplo, pastillas, chicles y enjuagues bucales. No obstante, estas son una solución momentánea y no atacan al problema. Por eso, si el mal aliento persiste momentos después de haber mascado algún chicle de menta, sugerimos visitar a tu dentista o doctor de cabecera para encontrar la verdadera causa.

¿Tienes mal aliento?

Algunas maneras de detectar si tienes mal aliento es cubrir tu nariz y boca con ambas manos y soplar directamente para oler mejor. Otra manera es lamer la parte de arriba de tu mano con la parte más profunda de tu lengua que te sea posible. Espera unos minutos a que tu saliva se seque y huele la parte de tu mano que lamiste previamente. Si tu saliva seca aún conserva el mal olor, significa que tu aliento es este de manera constante. Si te es difícil llegar hasta la parte más profunda de tu lengua con la mano, intenta recolectar un poco de esa saliva con un hisopo o un palillo de madera y repite hasta que detectes algún olor extraño.

En Al Fin Sin Caries sabemos que padecer el mal aliento no es nada placentero y puede resultar vergonzoso. Por eso, contamos con diversos servicios para cuidar tu salud bucal de la mejor forma posible y prevenir o tratar tu halitosis.