Llámanos

5575 - 0505 / 5575 - 9348

Horario de Atención

Lunes-Viernes: 11:00 A.M - 8:00 PM Sab: 8:00 A.M - 3:00 PM

Malos hábitos que afectan la boca y cara de tus hijos

Un incorrecto desarrollo dental y facial puede ser causado por malos hábitos orales

Los malos hábitos bucales no fisiológicos son uno de los principales factores etiológicos causantes de maloclusiones y deformaciones. De ahí que sea tan importante identificarlos y actuar lo más pronto posible.

Malos hábitos orales

Succión de dedo

El problema en este caso es que se ejerce fuerza externa sobre los labios. Esto altera el crecimiento maxilar, crea un espacio en la posición de los dientes y un paladar profundo estrecho (ojival), lo cual hace que la lengua tenga una posición inadecuada que dificulta la alimentación. La succión de dedo no solo trae problemas bucales, sino que también puede producir deformaciones en los dedos, infecciones por hongos y problemas de lenguaje.

Respiración bucal

La respiración bucal puede ser producido por afecciones como la rinitis, adenoides o amígdalas. No obstante, puede suceder por el simple hábito de mantener la boca abierta. En este caso, el paladar se hace ojival, los labios caen y puede haber lesiones en los ángulos de los labios y en ciertas posiciones dentales.

Succión de labios

Chuparse el labio inferior es una acción frecuente que parece inofensiva, pero trae problemas. En principio, puede provocar dermatitis severas, manchas permanentes y estrías sangrantes alrededor de los labios. Asimismo, genera una mordida abierta y lesiones en los ángulos de los labios. Esto, a su vez afecta el desarrollo dentario y la fisionomía de la cara.

Humedecerse los labios

Pasarse constantemente la lengua sobre los labios puede desencadenar varios problemas. Por ejemplo, agrietamiento de los labios, sangrado y queilitis. Así como algunos más graves como cambios en la posición y textura de la lengua, y respiración bucal.

Comerse las uñas

Este es un mal hábito que va más allá de la falta de estética en las manos. En la boca puede provocar mordida abierta y desgaste de los dientes; mientras que en los dedos puede cambiar la forma de las uñas y alterar su crecimiento.

Es importante mencionar que las deformaciones provocadas por los malos hábitos orales tendrán una mayor o menor repercusión según la edad a la que inician. Entre más pronto se actúe, existen más posibilidades de modificar el patrón de crecimiento.

Soluciones

En primer lugar, es muy importante no castigar o ridiculizar al niño. Hacerlo puede generarles vergüenza y problemas de autoestima. Lo mejor es pedirle que se detenga al momento de que lo haga.  Sin embargo, el tratamiento depende de muchos factores como la edad, capacidad de cooperación y severidad del hábito. Lo más recomendable es acudir con un especialista que evalúe el daño y determine el plan a seguir.